lunes, 25 de octubre de 2010

Dejarlos ser niños.

    Escuchamos por todos lados un bombardeo de ideas que nos convencen que nuestros hijos son capaces de hacer muchas cosas, que tienen grandes capacidades y que son unas esponjitas que absorben todo lo que uno les da. Claro que estoy de acuerdo pero muchos olvidan que tambien son niños, con necesidad de aceptacion, de cariño, de descanso, y con el deseo y el derecho de jugar libremente.
    A cuantos no se les va el dia entero cumpliendo con un horario que no debe quebrantarse por nada del mundo por que si no lo llevan a cabo no seran "adultos responsables". Cuantos niños pasan sus tardes entre clase de ingles, frances, piano, ballet, flamenco, hip hop, natacion, karate, football, basketball,con agendas tan saturadas que no les queda tiempo para ser niños. Son tantos los niños que, si llegan a su casa, tienen que comer sin perder de vista el reloj, para poder hacer tarea, estudiar, cambiarse de ropa y tomar su mochila con los tachones para el soccer y el cuaderno para la clase de ingles, sin olvidar que entre el ingles y el football tiene que ir al entrenamiento de basketball... o cuantas niñas salen corriendo con sus zapatillas puestas y en una bolsa los zapatos del flamenco junto con el cuaderno de las clases de mate y hasta los tenis para el basketball.
    Estoy de acuerdo que es importante fijar horarios y reglas. Y las actividades extraescolares son grandes oportunidades para que ellos descubran sus habilidades y dones para bailar, correr, cantar o hasta estudiar. Es en esas actividades donde han nacido los grandes bailarines y cantantes, los deportistas profesionales y los medallistas olipmicos. Peeeroo..... si, hay un gran "pero" .. por que no podemos quitarles el derecho a ser niños libres, que juegan y corren al son de su imaginacion, que juegan a ser mamas o doctores, que corren tras el perro o que pedalean su bicicleta con los ojos fruncidos por el sol que les da en sus caritas. No podemos quitarles el derecho a ser niños, sin presiones de horarios, sin compromisos forzosos; ya llegara el dia en que tendran que trabajar de sol a sol cumpliendo con horarios tan rigidos como una roca. Ya llegara el dia en que tengan que ser, sin mas remedio, adultos responsables. Pero por lo pronto, ya es bastante responsabilidad cumplir con sus tareas y sacar buenas calificaciones.
    Es en esta edad de oro, cuando los habitos se adquieren, cuando se forma el caracter, y cuando se vive mas plenamente. No hay mejor edad para disfrutar una lluvia en bicicleta, un pastel de lodo, una peli con palomitas sentados a lado de mama, ver esponjarse los panques en el horno, el gol en una porteria que es una cochera, o la muñeca con un vestido tan hermoso que la llevan a todos lados de paseo, los escondites bajo las sabanas, y los dibujos con pintura de leche condensada... Y tambien ahi se pueden descubrir grandes habilidades, pero viviendo como ni~os.
    Se que queremos hacer de nuestros hijos unos adultos, trabajadores, respetuosos; queremos que sean seres humanos integros..... pero no olvidemos que no podran estar completos si la niñez, que ademas es la etapa mas hermosa, queda truncada por que no les dimos tiempo y oportunidad de ser realmente niños.

sábado, 11 de septiembre de 2010

El juguete que viene con la comida.

    Algunos viernes me gusta llevar a mis hijas a comer a un restaurantes de comida rápida, donde venden esas hamburguesitas poco nutritivas, con unas papas bastante aceitosas, y un juguete que es la sensación por una media hora, para después dejarlo en la caja del rincón por algún tiempo, mientras les llega la hora de salir de casa en una bolsa repleta de juguetes olvidados y sin usar.Hoy no fue la excepción y pasamos por el autoservicio por unas ricas hamburguesitas y unos nuggets, en espera del juguetito famoso.

  Todo estaba bien, pero que sorpresa al abrir una de las bolsas de comida y no encontrar el juguetito... es increíble como una cosa tan pequeña puede ilusionar tanto a un niño, así que regresamos para pedir que nos entregaran el juguetito que faltaba y listo, todos contentos.

    Pero todo lo que esta detrás es lo divertido. Pues es un escandalo volver a subir a tres personitas a una camioneta. La mayor aunque ya ayuda bastante, siempre hay que decirle hasta tres veces que debe abrochar el cinturón y que debe dejar de corregir a su hermana; la del medio aun da bastante trabajo pues cada vez que salimos de la casa hay que recordarle que no debe salir corriendo hasta llegar al otro lado de la calle, entonces ya se imaginaran mis gritos desesperados cada vez que la veo salir sin freno, bueno casi una loca a punto de perder la cabeza, y antes de que mi hija escuche ya se enteró el vecino de la siguiente cuadra. La mas pequeñita, bueno hay que cargarla, subirla, amarrarla, y por si fuera poco era justo la hora de su leche así que fue necesario salir con el biberón preparado para que se lo tomara en el camino.
    
     Ya estando arriba, el camino resulta divertido mientras no haya ningún pleito entre ellas. Hoy fuimos cantando la misma canción una y otra vez hasta que regresamos a casa. Son momentos que dejan al final un buen sabor de boca. Que dejan una sonrisa en la carita de esas pequeñitas. Son instantes que dejaron de ser insignificantes, y por que no decirlo, fui yo quien solucionó su problema en ese instante, y para ser sincera, eso me agrada.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Viviendo de prisa.

Se va el día en correr de un lado a otro, eso de levantarse con una gran sonrisa y simulando que traemos la energía al tope resulta realmente difícil cuando lo que queremos es echarnos en la cama para seguir durmiendo. Pero ya una vez entrando en acción, uno no vuelve a ver la almohada hasta muy entrada la noche.
Ahora yo pregunto; vale la pena tanto correr de la escuela a la clase de piano y al ballet??? O del karate y el fútbol a las clases de pintura??? De las clases de ingles a las de natación???  Realmente es formación todo este deambular el día entero llendo un un lado a otro bajo un sol de 35 grados???? O lejos de formar hábitos, conocimientos y cultura general; estamos mas cerca de conseguir una crisis de cansancio crónico después de la cena?
Bueno... creo que la pregunta clave es... que tanto debemos llenarlos de actividades extras para que el tiempo sobrante lo empleen en ser simplemente niños??? Creo que en esta pregunta radica la respuesta.
Pues no olvidemos que también es importante la convivencia en el hogar. Recuerdo con singular alegría y nostalgia aquellas tardes en que llegaba el olor a la cena hasta mi recámara después de haber jugado toda la tarde. Aun percibo el aroma a mi casa, los ruidos, los juegos. Dejemos que nuestros hijos también disfruten del hogar. Dejemos que graven en su corazón y en su mente los mejores instantes de su infancia cerca de nosotros, en un ambiente de amor y calor de hogar.
No queramos estar en todas las actividades extra escolares, también necesitamos dejarlos ser y dejarlos hacer ... no queramos agotar nuestras horas en ir y venir de un lado a otro presionados por un horario saturado de principio a fin... dejemos que también guarden recuerdos de su casa, de nuestra compañía, de sus juegos, dejemos que nuestro hogar cobre vida y atesore recuerdos por los rincones y debajo de las mesas. No dejemos que la vida se nos escape sentados al volante llendo de arriba hacia abajo...por que estaremos perdiendo hermosos momentos que no volverán atrás.